En una nueva emisión del Podcast de Boxeo de Barrio, que sale en vivo todos los jueves a las 12 hs por YouTube, recibimos en el Defensores de la Boca Boxing Club a un auténtico guerrero del ring: Santiago “Santi” Fernández. El boxeador de peso mediano visitó a Joaquín Ramos y al profe Fernando Albelo para relatar lo que fue su reciente experiencia en Colombia, una travesía que rozó lo cinematográfico y que puso a prueba no solo su capacidad física, sino su entereza mental.
Una logística al borde del abismo
Lo que debía ser una oportunidad deportiva por el título internacional del WBC (Consejo Mundial de Boxeo), se transformó rápidamente en una carrera de obstáculos. Santi relató cómo la organización intentó perjudicarlo desde el primer minuto. Con vuelos reprogramados a última hora, escalas interminables y una insólita restricción de equipaje que casi le impide llevar sus herramientas de trabajo, el púgil de General Rodríguez llegó a Pereira apenas unas horas antes del pesaje, tras dos días sin dormir [09:55].
«Me fui preparando mentalmente para que pasen cosas negativas, pero no pensé que tanto», confesó Fernández, quien además tuvo que lidiar con intentos de descuentos injustificados en su bolsa de pago minutos antes de subir al ring [19:50].
El combate: Contra el rival y contra el sistema
A pesar de la falta de descanso y de las irregularidades —incluyendo guantes que no correspondían al pesaje reglamentario y una fiscalización casi inexistente—, Santi demostró su jerarquía frente a un rival ubicado entre los mejores 40 del ranking mundial. Aunque el fallo unánime favoreció al local, el reconocimiento del público colombiano y de los propios colegas mexicanos presentes en la velada fue unánime: Fernández había ganado la pelea [22:28].
La tensión no terminó con la campana final. Sin revisión médica post-combate y con el tiempo justo para no perder el vuelo de regreso, Santi tuvo que buscar al promotor entre las sombras de un estacionamiento para cobrar su bolsa antes de partir directamente hacia el aeropuerto, sin siquiera poder bañarse tras los 10 rounds de batalla [23:56].
El «mimo» del destino: Un encuentro con la leyenda
No todo fue hostilidad en la «Odisea Colombiana». Durante una escala de 10 horas en Panamá, el destino le regaló una recompensa inesperada. Junto a su entrenador, Santi decidió buscar la casa de la leyenda máxima del boxeo latinoamericano: Roberto «Mano de Piedra» Durán [36:54].
Lo que empezó como una foto en la puerta terminó con el propio Durán saliendo a recibirlos. «Ustedes son boxeadores argentinos, mi marido ama a los argentinos», les dijo la esposa de la leyenda antes de que el «Mano de Piedra» saliera personalmente a saludar a Santi, brindándole un cierre épico a un viaje accidentado [41:43].
El futuro de «Púgiles»
Hoy, de regreso en su General Rodríguez natal, Santi continúa trabajando en su gimnasio «Púgiles», un espacio construido con sus propias manos y el fruto de sus peleas en el exterior. Con la mirada puesta en una oportunidad por el título argentino, Fernández dejó un mensaje claro: «Sé dónde estoy parado. El que me toque va a tener una noche dura. Yo quiero ser campeón» [01:06:37].
Desde Boxeo de Barrio, celebramos la resiliencia de boxeadores como Santiago, que dignifican el deporte incluso cuando las estructuras intentan derribarlos.
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